Leones en invierno (2026)

Un thriller que se pierde en clichés

El nuevo trabajo de Albert Pintó, Leones en invierno, nos presenta una historia que comienza con la tragedia de un padre que pierde a su hija en un atropello. A partir de ahí, la película se adentra en un laberinto de corrupción y venganza que, si bien podría haber sido un estudio sobre la desesperación humana, termina convirtiéndose en un desfile de estereotipos que no logra conectar con el espectador.

Personajes que no convencen

El protagonista, interpretado por Luis Zahera, tiene un pasado oscuro que se revela a medida que busca justicia por su hija. Sin embargo, la construcción de su personaje y de los secundarios resulta tan exagerada que los espectadores pueden sentir que están viendo una versión caricaturesca de una película de Hollywood. La inclusión de elementos como ultrasur, narcos y policías corruptos se siente más como un intento de reunir todos los clichés del género que como una exploración genuina de la violencia y la redención.

Actuaciones que salvan el día

A pesar de las debilidades del guion, las actuaciones del elenco logran aportar algo de credibilidad a la historia. Inma Cuesta y Roberto Álamo ofrecen interpretaciones sólidas que destacan en medio del caos. Zahera, aunque a veces parece estar interpretando a sí mismo, logra transmitir el dolor y la rabia de un padre destrozado. Sin embargo, el resto del elenco, aunque competente, se enfrenta a personajes tan planos que resulta difícil empatizar con ellos.

Un guion que tropieza en su seriedad

El guion, repleto de giros predecibles y situaciones absurdas, parece olvidar que el drama puede ser efectivo sin caer en la comedia involuntaria. Las decisiones narrativas, en lugar de sorprender, se sienten forzadas y, en ocasiones, ridículas. Algunos momentos, que debían ser de alta tensión, terminan provocando risas por lo absurdos que son. Es difícil tomarse en serio una película que, a pesar de sus intenciones, parece burlarse de sí misma.

En definitiva, Leones en invierno es una experiencia que se siente más como un homenaje fallido a los thrillers norteamericanos que como una obra auténtica del cine español. Las buenas interpretaciones no logran salvar un conjunto que se pierde en una maraña de clichés y decisiones narrativas cuestionables. Si buscas un thriller que haga justicia al género, quizás deberías mirar en otra dirección.

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