La bola negra (2026)

Una experiencia visual y emocional

Salí del cine con la sensación de haber asistido a un espectáculo desbordante. ‘La bola negra’, la nueva película de Los Javis, es un canto a la diversidad y un homenaje a Federico García Lorca que, a través de tres historias entrelazadas, explora la sexualidad y el deseo en un contexto histórico complejo. La dirección de Javier Calvo y Javier Ambrossi brilla en cada plano, desde los momentos introspectivos hasta las explosiones emocionales que hacen que el espectador sienta cada latido de sus personajes.

Un despliegue visual impresionante

Desde los primeros minutos, la película deslumbró con su estética. La dirección de arte, la fotografía y el vestuario son simplemente espectaculares. Hay un plano secuencia en un bar de pueblo en los años 30 que es un verdadero poema visual; la cámara se mueve entre las risas, los bailes y el flamenco, creando una atmósfera que te sumerge en la época. La música, compuesta por Raül Refree, complementa perfectamente la narrativa, aunque en algunos momentos se siente un poco repetitiva.

Interpretaciones que brillan y algunas que no

El elenco es sólido, con actuaciones destacadas de Miguel Bernardeau y Glenn Close, aunque no todos logran brillar con la misma intensidad. Guitarricadelafuente, a pesar de su carisma, a veces se siente un poco limitado en su registro. Aun así, el conjunto logra transmitir las complejidades de los personajes, desde sus deseos reprimidos hasta sus luchas internas. Cada historia tiene su propia voz y, aunque algunas se sienten menos impactantes que otras, todas aportan al conjunto.

Ambición que a veces se siente desbordante

A pesar de su grandiosidad, la película peca de exceso en su metraje, que se extiende a 155 minutos. Hay momentos en que la narrativa se siente estirada, casi como si Los Javis quisieran asegurarse de que el mensaje calara hondo, y eso puede hacer que el ritmo se resienta. La insistencia en ciertos temas, especialmente en la última media hora, puede resultar redundante para quienes ya han captado la esencia de la historia. No obstante, este maximalismo también es parte de su encanto, una apuesta arriesgada que puede dividir opiniones.

‘La bola negra’ es, sin duda, una película que se siente importante, un intento de conectar generaciones con el legado de Lorca. Y aunque no todos sus elementos están perfectamente equilibrados, la belleza visual y la profundidad emocional de la historia hacen que valga la pena cada minuto en la sala. Los Javis han elevado su juego, y aunque no todos los momentos son memorables, hay suficiente magia en la pantalla como para dejar una impresión duradera.

Scroll al inicio